
Me gustaba ir contigo a la habitación morada, no me agrada el lugar en sí... me temo que el morado no es mi color favorito, tal vez se deba al olor a humedad o puede que la cortina de la habitación me desagrada, siempre he odiado las cortinas con flores, me recuerdan a la casa de mi tía... tan triste, tan sola...la ventana es grande tan grande que deja de parecer ventana y se convierte en ventanal. Insistía en decir "ventana" y tú insistías en decir "ventanal", ahora creo que no tiene sentido, claro, lo tenía en su momento cuando las cosas eran diferentes, cuando eran importantes...
Me encantaba que me tomaras de la mano, nuestras manos encajaban perfectamente; no he encontrado a nadie con quien mis manos encajen de esa forma y realmente deseo que nunca suceda, si eso pasa me vería obligado a dejarte a un lado y sé que no podría.
Magia... eso hacías en la habitación morada, hacías magia mientras cantabas "nada" de juan son. Tocabas mi cabello, lo jalabas obsesionado en volverlo lacio, mordías mi espalda y besabas mis párpados... hacías magia...
Tu poesía, tu filosofía, tus uñas mordidas... me dejaste sólo con una palabra, sin pronunciar mi nombre, sólo besando mis dedos, jurando que mañana sin ti sería más triste que un domingo lluvioso... era verdad, no te equivocaste porque ayer sin ti era más triste que un domingo lluvioso y aún hoy lo sigue siendo...
Wow!! ¡¡Qué profundidad literaria!! :D
ResponderEliminarSaludos, un abrazo y dos besos ;)
--Arminius.
Coincido con ARMINIUS... tiene una profundidad verdaderamente poetica... mis felicitaciones por este escrito y dejo todo el sentimiento que originó este (que espero no lo sea y solo un escrito más); un poeta me dijo alguna vez: "mientras la poesia sea lo más sincero posible será verdadera poesia..." y tu lo logras mi querido amigo; mil felicitaciones... es agradable conocer este lado tuyo;
ResponderEliminarun fuerte abrazo...
... Lv ...